Cuando un becario llega a la redacción de un medio lo hace con ilusión, es su primera incursión en el mundo laboral, en la realidad. Ha llegado el momento de que lleve a la práctica toda esa teoría, en muchos casos poco útil, que ha invadido sus carpetas los últimos cinco año.
Con la implantación del Plan Bolonia parecía que la situación de escasa preparación de los universitarios tras una enseñanza puramente teórica, había acabado. Ya que este nuevo proyecto europeo quiere programar las carreras orientándolas a la realidad laboral.
Desarrollan su actividad en una situación precaria, en la que las empresas buscan cubrir puestos fijos con empleados en prácticas, a los que en la mayor parte de los casos no se retribuye.